En diálogo con LV16, Mario Eduardo Ackerman, Socio Honorario del Foro de Derecho del Trabajo, director del Departamento de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Facultad de Derecho de la UBA, cuestionó con firmeza la reforma laboral impulsada por el Gobierno y anticipó un escenario de fuerte judicialización.
Ackerman explicó que el “partido de ida” se jugó en el Congreso y el Poder Ejecutivo, pero que el verdadero “partido de vuelta” será en los tribunales. Según el especialista, durante el trámite legislativo no se atendieron las exigencias de la Constitución ni al derecho laboral.
El jurista recordó que el artículo 14 bis garantiza condiciones dignas y equitativas de labor, algo que —a su entender— la reforma no respeta. Además, subrayó que la Corte Suprema ha sostenido reiteradamente que el trabajador es sujeto de tutela preferente, porque entrega parte de su libertad a cambio de un salario que le permita una vida digna.
Ackerman fue categórico al señalar que, si los tribunales aplican el derecho, la ley podría ser declarada inconstitucional desde el inicio. También advirtió que lo más perjudicial para el empresariado sería que la inconstitucionalidad se declare caso por caso, generando fallos contradictorios y mayor inseguridad jurídica.
Como antecedente, mencionó el DNU 70/23, declarado inconstitucional por la justicia laboral y actualmente suspendido por una medida cautelar. En este sentido, sostuvo que una definición general sería lo mejor para garantizar previsibilidad.
Finalmente, concluyó: “Ahora viene la hora de la juridicidad y de la judicialización”, convencido de que el verdadero debate se trasladará al Poder Judicial.
Ackerman anticipa que la reforma laboral enfrentará cuestionamientos constitucionales y que el escenario próximo será de intensa judicialización.
Nota Completa
